Macchu Picchu es uno de los monumentos arquitectónicos más bello de la tierra, rodeado de un ambiente mágico, místico, generador de energía vital, admirado por la grandeza de su arquitectura lo que le valió para ser considerada como una de las siete maravillas del mundo, se ubica a 120 kilómetros del Cuzco, en Perú, sobre la vertiente del río Urubamba, admirable por el uso adecuado del espacio y la belleza de sus construcciones, que se complementa con el medio natural.

Machu Picchu, proviene del vocablo quechua que significa montaña vieja, construido a mediados del siglo XV en el promontorio rocoso que une las montañas Machu Picchu y Huayna Picchu en la vertiente oriental de los andes centrales, al sur del Perú. Rodeado de una inmensa selva de imponentes montañas, ubicada en la provincia de Urubamba en el Cuzco. Su entorno está rodeado por bosques tropicales y lluviosos en medio de montañas de fuerte pendiente y flanqueado por el profundo cañón que forma el río Urubamba a su paso por esta parte de la cuenca del Vilcanota, río que da origen al Valle Sagrado de los Incas.

Este santuario es uno de los restos arqueológicos más importantes del mundo, fue una ciudad sagrada, santuario oculto hecho para la meditación, abandonado de manera inexplicable, fue devorado por la selva quedando oculta por varios cientos de años.
La gente del lugar tenía conocimiento de la existencia de estas ruinas desde mucho tiempo atrás y es en el año de 1911 que el guía Melchor Arteaga conduce al profesor Hiram Bingham hacia Machu Picchu.

La ciudadela fue construida totalmente de piedra, aprovechando los espacios y su funcionalidad. Destacan dos sectores: la zona urbana que comprende templos, palacios, escalinatas y fuentes; y la zona agrícola conformada por andenes o terrazas de cultivo.
Machu Picchu es considerado una obra maestra de la ingeniería, por sus características arquitectónicas y paisajísticas y el velo de misterio que se ha tejido a su alrededor, lo han convertido en uno de los destinos turísticos más populares del planeta. La ciudadela está en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1983 y el día 7 de julio del 2007 fue nombrada como una de las ganadoras en la lista de Las Siete Maravillas del Mundo Moderno.

Se estima la construcción de la ciudadela inca en el gobierno de Túpac Inca Yupanqui en la época final del imperio inca. En Machu Picchu quedan los restos de edificios que estuvieron cubiertos de oro, presumiblemente con jardines de fantasía, ídolos y ofrendas, quedan también templos y palacios, todos adyacentes, cuidadosamente construidos, cruzados por una red de finas fuentes de agua labradas en la roca, altares, observatorios astronómicos y múltiples espacios para el culto a los muertos, desde donde se puede observar y disfrutar de hermosos arco iris que nacen y mueren muy cerca de los ojos.
Son dos las formas de llegar a Machu Picchu, por vía férrea el viaje es de cuatro horas aproximadamente, dependiendo del servicio y tipo de tren, la segunda es utilizando la ruta de los “Caminos del Inca” ideal para los amantes del trekking y la naturaleza, para ello se debe contar con buen estado físico, pues la caminata requiere de un gran esfuerzo físico durante cuatro o cinco días, para ello se deberá contar con los servicios de guías especializados, la ruta principal es la de Cuzco a Machu Picchu, las otras opciones son las rutas de Ausangate, Salcantay y Choquequirao.

Se conoce como Camino del Inca, al espectacular y antiguo camino que recorría el Inca para llegar a la ciudadela de Machu Picchu, tiene una distancia de 38 a 40 kilómetros y en el trayecto se visitan los conjuntos arqueológicos de Patallacta, Runkuruqay, Sayaqmarca, Phuyuputumarca, Wiñay Huayna, Intipata, Killapata y Chaskapata.
La ubicación de las ruinas, en pleno cañón del Urubamba nos demuestra que la obra del hombre se integra armoniosamente con la naturaleza, aprovechando al máximo los espacios, como el aprovechamiento de la irregular topografía en terrazas con fines agrícolas.

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